viernes, 14 de noviembre de 2014

Recetas saludables, ¡Cena rápida y sanísima!

Buenas tardes,


Esta semana traemos la receta para una cena rápida e imposible de mejorar nutricionalmente hablando. Tortilla de claras (y alguna yema seria conveniente) y verdura.

Para cenar recordar meter siempre proteína y verdura. Y si estáis interesados en subir masa muscular y os esta costando, seria buena idea acompañarla de hidratos de "buena calidad" .




Tortilla de claras
Ingredientes;
- 4 claras de huevo (dejar una yema es recomendable, para el saber y por su poder nutritivo)
- 1 cucharada de semillas de lino pulverizadas.
- Luego añadir especias: sal marina, ajo en polvo, perejil, pimienta...al gusto vuestro
.
Preparación bien sencilla y en un par de minutos;
- batir todos los ingredientes y poner en una sartén de teflón o cerámica. Si es necesario, una gota de aceite para que no se pegue a la sartén, no es problema alguno.

Acompañar con vegetales y/o hortalizas. Siempre una pieza verde (pimiento verde, espinacas, lechuga, brócoli, esparrago verde...). Y luego añadir según vuestros gustos cebolla, ajo, pimiento rojo, tomate...

Añadir también en la verdura media cucharada sopera de aceite de oliva virgen.

¡Ya veréis que bueno esta!

¡¡Un saludo!!

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Cómo, cuándo y por qué crece el músculo? (PARTE 2)

Buenas a todos,


Aquí viene la esperada segunda parte que continúa la publicación de la semana pasada. Es bastante más técnica, pero espero haberla explicado de una manera que quede a todos los lectores clara y os resulte suficientemente amena como para que la leáis hasta el final.

Decidí separar esta parte además de por la mencionada critica de mis queridos “editores”, seguro que alguno se aburre de leer tanta palabra “rara”, así al menos os pillo con más ganas hoy.

Intentaré ser lo más claro posible y entrar en detalle sólo lo justo para que lo entendáis y sepáis el porqué. No os creáis las cosas que os cuenten, ni las que os cuente yo, pedir siempre una explicación y usar la razón para decidir si os han convencido o no. Encontrareis cantidad de barbaridades y “mierda” por internet. Es bueno que leáis de diversas fuentes, contrastéis información, y hagáis un juicio objetivo con los datos que tenéis. El fitness (y el culturismo) es un deporte para usar el sentido común. Mis publicaciones están basadas en la experiencia, tanto personal, como de mis clientes (pues no todos reaccionamos igual al ejercicio o la dieta), y está fundamentada siempre sobre una base científica, a la que luego hay que aplicar la razón. Yo no tengo la verdad absoluta, pero en casos como este artículo, es así como os lo cuento. Claro que podría entrar más en detalle, pero con esto es más que suficiente para daros el conocimiento necesario para que podáis comprender el porqué de lo que os iré presentando publicación tras publicación. No leáis y digáis “¡vale!”. Os pido que leáis (releáis si es necesario), comprendáis y razonéis. Cualquier duda que os surja, aquí estoy para ayudar.


Dicho esto me dispongo a explicar los dos tipos de hipertrofia que existen en cuanto a tejido muscular (estriado) se refiere. Saber que se define hipertrofia como el crecimiento de cierto tejido debido al aumento del tamaño de las células que lo componen, y NO de su número (como ya mencioné en la parte 1).
Comenzaré diciendo que las fibras musculares son células alargadas y de sección circular y que el aumento del músculo se debe al aumento del diámetro de las fibras.
Iba a poneros otra imagen de una fibra muscular, más detallada que la del post de la semana pasada, pero todas las que he encontrado que me convencen están en inglés y no me planteo hacer una con el paint, apuesto a que quedaría bastante cutre. Así que intentare poner un ejemplo que sea visual, y no muy alejado de la realidad.


¿Sabéis lo que es una muñeca rusa? Son esas muñecas de madera huecas por dentro, de tal manera que en su interior albergan una nueva muñeca (más pequeña como es lógico), y ésta a su vez a otra, y ésta a su vez otra (el número de ellas es variable)…
Pues bien, imaginaros que nombramos a cada muñeca con un nombre técnico a fin de que entendáis que iríamos viendo si nos metemos más y más en las células musculares.
Conforme os explique en el artículo anterior. Los nombres serían los siguientes.

Músculo >> Fibra muscular >> Miofibrilla >> Sarcómero >> Filamentos actina y miosina.

Entenderéis entonces que si viéramos el músculo y lo abriéramos y lo estudiáramos “con una lupa” veríamos que está compuesto de fibras musculares. Si miráramos “con una lupa” de lente más grande veríamos muchas miofibrillas, que están compuestas de sarcómeros y si a éstas las pasamos “con una lupa” de todavía más aumentos veríamos que estos están compuestos de (uniones de) filamentos de actina y miosina.


Ahora centrémonos en las miofibrillas. Y aquí vuelvo con otro ejemplo. La mayoría de vosotros habrá visto alguna vez un cable de la luz. Esos que tienen muchos hilos de cobre en su interior. Ahora imaginaros que llamamos miofibrilla a ese cable, y que uno de los hilos de cobre esta hecho de pequeños empalmes de segmentos de cobre, unidos uno tras otro, longitudinalmente a través del cable. Bien, a cada uno de esos segmentos lo denominamos SARCOMERO, que a su vez estaría compuesto por los filamentos de actina y miosina (pero de estos últimos vamos a pasar de largo, por lo menos por ahora).

Así pues, los dos tipos de hipertrofia que hay son: hipertrofia miofibrilar (también llamada sarcomérica) e hipertrofia sarcoplasmatica. Ambas son, como dije en la parte 1, siempre consecuencia de un deseo por parte del cuerpo para adaptarse a condiciones en las que no ha sido capaz de estar a la altura.


¿Cuáles son esas condiciones? Pues a modo de resumen las separe, sin entrar más en detalle hoy, en dos. Tensión mecánica y estrés metabólico.


La primera viene como consecuencia de la tensión producida en el músculo por tener que hacer oposición a un esfuerzo mecánico. Levantar un peso entiéndase. Llegados a este punto, de nuevo imaginemos que yo me siento en el banco de press banca, y todo chulo cargo 120 kilos en la barra, tomo aire, saco la barra y me dispongo a hacer cuantas repeticiones pueda. El cuerpo no concibe que yo esté tumbado levantando ese peso para ponerme más fuerte o para lucir mejores pectorales. El cuerpo entiende que tengo ahora la barra encima del pecho y como no la levante, vamos a pasar apuros. Mi cerebro por medio de las NEURONAS MOTORAS ordena al músculo que haga su trabajo y levante ese peso hacia arriba. Lamentablemente el músculo no está a la altura de lo que le pide el cerebro, así que durante ese esfuerzo en el que he intentado subir la barra, la TENSION MECANICA era tan grande, que las miofibrillas han ido haciendo microroturas en el sarcómero y lo han dejado “con grietas”. Quizá si el sarcómero “hubiera sido más duro” podría haber soportado la tensión ¿No creéis? ¿Y cómo pensáis que puede un material dado aumentar su resistencia? Pues sin variar sus características, únicamente aumentando su grosor, y en este caso al ser de sección circular, su diámetro. Luego como consecuencia de la demanda no satisfecha de suficiente tensión mecánica para realizar cierto esfuerzo (de aquí que sea importante llegar al umbral de fallo, que no significa ir al fallo siempre, sino entrenar con la famosa INTENSIDAD) el cuerpo reacciona (si se ha entrenado, comido y descansado con criterio) ha aumentado la sección del sarcómero (y por consiguiente de la miofibrilla), a fin de que la siguiente vez tenga más posibilidades de ser capaz de realizar la tarea. Lógicamente esto pasa en centenas de miofibrillas, y al aumentar muchas de ellas su diámetro, como consecuencia el músculo, el que todos vemos con nuestros ojos, aumenta de tamaño.

Luego en resumen, y volviendo a nuestro ejemplo, imaginaros que doblamos y estiramos, doblamos y estiramos, así varias veces, nuestro cable, los hilos de cobre acabarían por romperse (en este caso probablemente a consecuencia del calor generado). Algo que se podría haber impedido si esos hilos tuvieran fueran más gruesos. No sé si lo habré explicado suficientemente bien, pero de haberlo hecho, tendría que haber quedado claro que es un simple proceso de adaptación para la supervivencia.


La otra posibilidad que tenemos es la hipertrofia sarcoplasmática. Antes de seguir, para quien no lo sepa el plasma es una mezcla entre líquido y gas que no posee equilibrio electromagnético. Para nuestro caso de hoy, nos vale con pensar que es un líquido en el que están diseminados todos los orgánulos celulares (núcleo, citoplasma, mitocondrias, ribosomas, aparato de Golgi...todo eso que dimos en biología en la escuela).

Bien. Otra vez a imaginar. Imaginad que me pongo ahora a hacer sentadillas sin peso alguno. Como las que os mando hacer a todos cuando empezáis en mi gimnasio. Pues en mi caso como ya tengo el músculo bien entrenado, este recibe el mensaje de la neurona motora, y dice “¡esto está chupado!”. La tensión mecánica no supone una barrera infranqueable ahora pero el músculo ha hablado muy pronto, porque la física no engaña, y por mucho que tu coche pueda correr a 200 km/h, como no tenga gasolina no te va a llevar a ningún lado. Y el cuerpo (en este caso el músculo) necesita gasolina. En concreto energía química para convertirla en energía mecánica. Así que cuando llego a la repetición trescientos las piernas me dicen que basta, y me caigo al suelo. En este caso la demanda que no ha sido satisfecha ha sido la demanda energética debido a que el estrés metabólico (el estrés de los procesos químicos que lleva a cabo el organismo) no ha estado a la altura. ¿Consecuencia? Necesidad de adaptación, o la siguiente vez el león nos coge y nos come. ¿Cómo se produce? Pues en la célula hay unas centrales de reserva de energía llamadas mitocondrias (hay más orgánulos que pueden almacenar y producir energía en la célula, pero este es el principal) que están hay flotando en ese plasma celular. El organismo en toda su inteligencia, ordena multiplicar ese número de mitocondrias (y algunos otros orgánulos que no voy a mencionar) para que la siguiente vez que me toque realizar la tarea tenga posibilidades de completarla. Y si lo que aumenta son las mitocondrias y otros orgánulos, ¿por qué no se llaman hipertrofia “mitocondrial u organular”?. Pienso que queda explicado con otro ejemplo tonto. Si tenemos un plato de sopa con cien fideos hasta arriba de caldo, probablemente no se golpeen unos con otros y todos floten a sus anchas en ese rico caldo. Pero si en vez de cien, tenemos cien mil, entonces tendremos un problema si queremos que no se golpeen unos con otros. ¿Qué podemos hacer que no sea reducir el número de fideos? Pues coger una cazuela enorme, echar ahí la sopa y rellenar con mucha agua. ¡Eureka!


Ahora cambiar fideos por orgánulos celulares, agua por plasma y entender que en vez de cambiar plato por cazuela, la célula se hinchará como un globo. Eso es lo que hace el organismo, que es más listo que nosotros. Aumenta el plasma celular para que todos esos orgánulos puedan operar tranquilos sin molestarse unos a otros. Y de nuevo es lógico pensar, que si aumentamos el líquido intracelular, aumenta el tamaño celular y en consecuencia los músculos que tenemos serán más grandes. 

Mi objetivo es que después de esta explicación, le deis unas cuantas vueltas y comprendáis que el crecimiento muscular no es mas que una adaptación del organismo a un estrés exterior provocado por un habito, en nuestro caso, hacer ejercicio. Dedicarle un rato y pensar si para vosotros tiene sentido o no. Esperemos que todos respondáis de manera afirmativa.


Gracias por vuestro tiempo, ¡¡un saludo!!

viernes, 7 de noviembre de 2014

Recetas saludables, ¡Crema de proteína!

Buenas tardes,

La receta de esta semana es "Crema de proteína". Ideal para el almuerzo de media mañana, o para picar como merienda :)




Ingredientes;
- 4 huevos
- 1 cucharada de chocolate en polvo sin grasa ni azúcar.
- Stevia o una cucharada de postre al raso de azúcar moreno.
- Sirope de chocolate si es de tu gusto (la receta esta en el post de la semana pasada).
- Frambuesas deshidratadas, o cualquier fruto del bosque o trozo de fruta a gusto del cocinero ;).

Preparación;
- Poner los huevos a hervir, cocinar en agua, una vez cocidos, quitar la cáscara y cortar a la mitad, quitar las yemas, solo utilizar las claras. (en el caso de utilizar claras unos 120 ml de claras en el microondas en un vaso con agua, en nada se hacen, cuidado que no se os pasen!!)
- Poner las claras de huevo cocidas en la licuadora, el chocolate y edulcorante, licuar hasta obtener una crema.
- Servir en una copa o vaso y añadir el sirope y las frambuesas (o la fruta elegida).


Comer sano no quiere decir que tengáis que comer comida insípida. Probarlo y veréis. Recordar que no siempre sale bien a la primera, pero si es el caso, ¡no desistáis!


¡¡Un saludo!!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿Cómo, cuándo y por qué crece el músculo? (PARTE 1)

Buenas a todos,


Para poder contestar a la pregunta de manera suficientemente científica como para explicarlo todo y dejarlo bien claro, pero no tan científica como para que dejéis de leer en la séptima línea, intentaré hacerlo de la manera más amena posible. Empezaré explicando que es el músculo. Es probable más de uno se sienta intimidado por algunas palabras raras que aparecerán a continuación, por favor, seguir leyendo, todo tiene su aquel. Pondré en mayúsculas las palabras clave con las que estaréis en contacto varias veces durante el articulo de la semana que viene (la parte 2).

La mayoría de nosotros sabemos que el músculo es el tejido responsable del movimiento, por contracciones y extensiones, en casi todos los animales. En el cuerpo de los seres vertebrados, los músculos están unidos al hueso mediante tendones.

Los músculos están envueltos en una membrana de tejido conjuntivo llamada fascia. La unidad funcional del músculo es conocida como FIBRA MUSCULAR. Existen dos tipos de fibras musculares (refiriéndonos al músculo estriado) distintas en el ser humano, las fibras tipo I (FIBRAS ROJAS o de contracción lenta) y fibras tipo II (FIBRAS BLANCAS o de contracción rápida).

Cada fibra muscular (también llamadas miocitos) contienen en su interior unas estructuras contráctiles que la atraviesan transversalmente, esas son las que nos dan en definitiva la capacidad de movernos. Cada una de estas fibras contiene unos cientos o miles de MIOFIBRILLAS que contienen a su vez cientos de filamentos de actina y miosina (en relación de dos actinas por cada miosina). Estas miofibrillas están suspendidas en las fibras musculares en un “líquido” denominado SARCOPLASMA.

Es importante recalcar un par de cosas antes de meternos de lleno en la explicación. Primero, el número de fibras musculares de un individuo es fijo y el motivo de que aumente el tamaño del músculo no viene para nada ligado a un incremento del número de fibras, sino al incremento (como explicare luego) del tamaño de ellas. Segundo, que cada activación de una fibra muscular (llamamiento al músculo para que ejercite una contracción o mantenga una tensión constante) viene originado por las NEURONAS MOTORAS.





Pasemos entonces a responder a la triple pregunta que da título a esta entrada.


¿Por qué?

El músculo crece exclusivamente (deben cumplirse además las pautas que voy a comentar más adelante) porque le sometemos a un esfuerzo tan grande que no es capaz (o ve serias dificultades) de realizar, y para superarlo la siguiente vez que se le plantee, trata de adaptarse. Porque al fin y al cabo es solo eso, un mecanismo de adaptación, ligado como siempre a la prioridad número uno de cualquier ser vivo, la supervivencia. Es preciso que entendáis que el cuerpo humano no entiende de verse guapo en el espejo, o de levantar tantos kilos en tal ejercicio. Cuando tú tratas, por ejemplo, de levantar 80 kilos en pres banca y haces tres repeticiones y no cuatro, el cuerpo no entiende que estas levantando peso para sacar un pectoral bonito, o para batir tu anterior marca. El cuerpo entiende simplemente, “joder, no he podido levantar lo que se me ha exigido, intentare prepararme para la siguiente vez estar a la altura”. Porque no estar a la altura, a nivel evolutivo, lo que significa en términos finales para un organismo es perecer. Bien puedes imaginarte para entenderlo que tu cuerpo piensa que estabas levantando una piedra que se te había caído encima, subiéndote a un árbol porque venía un león, o corriendo con una lanza detrás de la cena. Fallar en tu intento de realizar cualquiera de esas cosa supondría que igual no hay otra oportunidad de hacerlo.
Dejando claro que el crecimiento (o simplemente mejoría en la calidad) muscular es consecuencia de una adaptación a un esfuerzo al que has sometido al cuerpo. ¿Por qué si le digo voy a levantar 160kilos en press banca el cuerpo me dice que de eso nada? Porque la adaptación es PROGRESIVA y tiene como todo en la naturaleza, factores que la limitan. Todavía no he visto un ser humano que volara o respirara bajo el agua. Lo que si he visto personas que saltan alturas increíbles para la mayoría de los mortales, y personas que con entrenamiento aguantan minutos debajo del agua.


¿Cómo?¿Cuándo?

Tres factores fundamentales tienen como causa el crecimiento en el tamaño o la calidad muscular.


El primero y principal, como he mencionado antes, es crear en el cuerpo el estrés suficiente que genere en el cuerpo una necesidad de adaptación. Eso viene a traducirse en ir al gimnasio levantar pesos que te requieran llegar a tu máximo esfuerzo. Como repetí en el primer post y repetiré de aquí a que me muera, INTENSIDAD. Tienes que llegar a tus limites (siempre con criterio, que espero vayas adquiriendo con estas publicaciones) para poder romperlos, y progresar. Permíteme que te diga que si a día de hoy levantas cuatro series de diez repeticiones, con sesenta kilos en peso muerto, y dentro de un año te ves en el gimnasio levantando ese mismo peso, esas mismas veces y con los mismo tiempos de descanso, no habrás mejorado nada, ni física ni estéticamente. Te habrás mantenido en su mayor parte, y si es eso lo que buscas, ¡entonces fenomenal! Pero si lo que querías era progresar (estética o físicamente) estarás decepcionado con los resultados (lo cual implica un perdida de motivación y ese es el peor veneno en la vida que existe para lograr cualquier meta). ¿Acaso te cuesta creerlo? Si no has aumentado el estrés que generas a tu cuerpo, para que se va a molestar este en mejorar, eso es por completo antievolutivo (sería una pérdida de tiempo y recursos para el organismo y eso es lo último que él quiere). Por lo que, una vez tengas marcada tu meta (factor fundamental), trabaja de acorde a ello, ¡con intensidad!


El segundo es el aporte de nutrientes. Es decir, materia prima para la construcción de tejidos. Aquí incluiríamos tanto los nutrientes que nosotros ingerimos, comida y suplementación (en el caso de que haya), y los niveles hormonales y enzimáticos del cuerpo (que vienen de la respuesta del organismo al ejercicio, el descanso y la alimentación). Éstas son sustancias que el cuerpo segrega para poder “activar” todos los procesos que lleva a cabo, en este caso la regeneración muscular en forma de adaptación al estrés.”)

Los alimentos pueden dividirse en macronutrientes y micronutrientes. Los macronutrientes son las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos (grasas). TODOS ELLOS importantes y esenciales, que no os cuenten otra película. Los micronutrientes (sustancias que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades) son igual de fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo, y están compuestos de vitaminas y minerales.
Las hormonas y encimas son segregadas por el cuerpo en respuesta a nuestro comportamiento. Es importante entender bien esta sencilla frase porque cuando lleguemos a un nivel alto de progreso, éste será nuestro verdadero factor limitante, ya que es un factor endógeno, es decir, originado dentro del cuerpo.


El tercero e igual de necesario es el descanso. Como ya os comenté también el otro día, el cuerpo requiere (y aquí respondo a la pregunta de “¿cuándo?”) de descanso para poder recuperarse de ese estrés. Romper esa regla conllevaré al sobreentrenamiento y de nuevo a la ausencia de progreso. Si hemos entrenado con intensidad y nos estamos alimentando con coherencia y criterio, lo último que el músculo necesita para progresar es descansar. Darle tiempo para que use todos esos recursos y genere una mejoría que le permita adaptarse al estrés al que ha sido sometido. Si hemos respetado los tiempos de entrenamiento, los descansos entre los distintos días de la rutina, nuestro cuerpo crecerá, ¡durmiendo! Efectivamente durante el sueño es donde se produce, en su inmensa mayoría, la regeneración celular (y los músculos apreciados lectores se componen como os he dicho antes de células). Para esa reconstrucción muscular será necesaria la correspondiente segregación hormonal (punto segundo) que se dispara durante el sueño que es indispensable para ello.


Las simples conclusiones que podemos sacar combinadas de este y el primer post son:

1- Entrena intensamente, alrededor de cuarenta minutos, cuatro veces por semana. Más no quiere decir mejor.

2- Preocúpate de comer con criterio (pronto vendrá una publicación sobre alimentación) para que el cuerpo tenga lo que necesita para progresar. El propósito de comer no es saciarte, el objetivo es alimentar tu cuerpo. Haz que las comidas cuenten.


3- Duerme sobre ocho horas diarias y si no puedes sacarlas todos los días, una siesta de treinta minutos ayudara a dar un reposo al cuerpo. Media hora, no hora y media. Guardar los tiempos de descanso entre distintos entrenamientos te hará progresar, entrenar todos los días no lo hará. De nuevo más no quiere decir mejor.



Llegado este punto y tras los consejos de "mis editores" (amigos que se prestan a la tediosa labor de leer los infumables bocetos que les envió, y a los que quiero dar las gracias desde aquí) he decidido partir el post en dos publicaciones, a fin de no aburrir a la gran mayoría y dejar tiempo para asimilar los datos. El siguiente post, sera bastante mas técnico que este, pero espero un esfuerzo por vuestra parte para dedicarle unos minutos. Bueno eso sera la semana que viene, ¡no perdáis la ilusión por aprender!


PD: el viernes publicare si Dios quiere otra receta.

Gracias por vuestro tiempo, ¡¡un saludo!!

viernes, 31 de octubre de 2014

Recetas saludables: ¡tortitas de avena!

Buenas a todos,

Vamos a dedicar también un espacio en esta blog a recetas saludables. La dieta es igual o mas importante que el ejercicio, aquí encontrareis lo necesario para preparas unas comidas sanas. Y comer sano no significa tener que comer insípido, no hay que comer a mala gana. Cuanto mas te esfuerces en hacer la comida, más disfrutaras luego de ella.

Empezamos con un desayuno lleno de energía, y si tiene buena pinta, deciros que sabe mejor de lo que se ve, y es mas nutritivo de lo bien que sabe 





Tortitas de avena:
1/2 Taza de avena
4 claras de huevo (o unos 120 ml si las compras en botella o brick).
15 ml (cucharada rasa sopera, o cucharada de postre colmada) de o bien semillas de lino molidas, chia, stevia, canela, cacao...depende los gustos y la disposición de ingredientes que tengáis en vuestra despensa.
45 ml de leche de almendras, leche entera, o agua.
Para cocinarlas, echar un poquito de aceite en la sartén, lo mínimo para que no se peguen. Y tostar según el gusto de cada uno, a mi me gustan poco hechas.
Así las veis en la primera foto.

El sirope de chocolate casero se hace con tres de cucharadas de leche o agua. Añadiendo por cada una de esas tres cucharadas, o bien una cucharada de cacao, o proteína de chocolate, o proteína de fresa. Todo depende de tus gustos y tu imaginación.
Las de chocolate llevan en este caso plátano troceado, y las de fresa arándanos. Están para chuparse los dedos y son un desayuno extraordinariamente sano.

Animaros a probarlo!! Y recordar que a la primera igual no salen bien, pero con practica todo se consigue. Y que la gente pasa hambre en muchas partes del mundo, si salen un poco de aquella manera, ¡se comen igual!

¡¡Un saludo!!

martes, 28 de octubre de 2014

¿Cada cuanto debo entrenar? ¿Cuanto debe durar mi entreno? ¿Como puede optimizar mi entrenamiento?

Buenas a todos,


Tras mucho tiempo pensando durante el fin de semana que pregunta elegir para el primer post de “Preguntale a Mon”, me he decantado por la que creo es la solución más acertada, que es preguntar a mi compi cual de todas las opciones que tenía en mente era la más adecuada. Quien con un juicio rápido y directo me lo aclaro en un abrir y cerrar de ojos.
Porque en la vida no hace falta saber la respuesta a todas las preguntas, basta con conocer a quien te pueda responder satisfactoriamente a ellas. No penséis que yo no pregunto, porque todos lo hacemos (o al menos todos deberíamos), lo único que varían de uno a otro son las preguntas.
En una de mis pelis favoritas, “American History X” (y no, no es una porno), se dicen (entre otras muchas cosas interesantes), una sentencia que viene ahora a colación y que es una verdad como un templo. La frase en español no me la sé, pero viene a decirnos que “la mayoría de las veces que no encontramos las respuestas a nuestras preguntas es porque nos estamos haciendo las preguntas equivocadas”. De ahí que buscando yo la pregunta correcta, mi pregunta fue preguntar que preguntar.
Soltado todo ese rollo como calentamiento preliminar, en el que espero no haber perdido a ningún lector, diré que la pregunta elegida no es pregunta, sino preguntas en plural. Un mix de las principales dudas que surgirían el día que nos apuntáramos al gimnasio (dejando de lado las típicas preguntas de cómo se usa esta máquina o aquella y que finalidad tiene.).



Pues  bien las preguntas serían las siguientes: ¿Cuántos días debo entrenar? ¿Cuánto debe durar mi entreno? ¿Cómo puedo optimizar y organizar mi entreno?

La respuesta más sincera y correcta a las tres preguntas, sería depende, pero como supongo que esa respuesta no satisfaga vuestra curiosidad (y si lo hace estáis leyendo en el sitio equivocado) intentare responder a las tres preguntas de manera resumida pero sin dejarme nada importante por el camino. 
Trataré de responder a las tres preguntas de manera combinada, ya que están bastante interrelacionadas. Sin embargo me comprometo a que en futuros posts entrare en mas detalle en estas cuestiones.

Empezaré diciendo que la situación de cada uno es distinta (salud, tiempo libre, objetivos, años de experiencia, estado de forma…), pero habría que encontrar un punto de equilibrio. En la vida hay que intentar buscar siempre el equilibrio, entre el tiempo del que dispones, la necesidad de ir días suficientes para someter al cuerpo a un estrés suficiente para que mejore, y no ir demasiado para no sobreentrenar. Partiendo de la base de que yo entiendo como ideal, dentro de lo feo que está generalizar, que lo mejor son cuatro días a la semana, explicaré un poco mejor porque cuatro y no seis o tres y el porqué del equilibrio mencionado antes. Vamos a sacar de la ecuación un factor importante que mencionaré otro día, que es “¿por qué vas al gimnasio?”, porque sería fundamental lo primero conocer el motivo (salud, estética, mejorar para un deporte concreto, fuerza…).

Teniendo en mente que todos tenemos otras prioridades además del gimnasio (trabajo, familia, amigos, aficiones) debemos encontrar el tiempo suficiente para ejercitarnos y que podamos ver resultados en nuestra meta. Yo recomendaría tres días mínimo a la semana, aunque he entrenado a personas que con dos veces semanales, con la intensidad suficiente, han visto bastantes resultados. No obstante para la mayoría es necesario tres días, y a ser posible yo aconsejo que sean salteados. ¿Por qué es cuatro lo ideal? Porque si estamos hablando de personas que no usen sustancias químicas potenciadoras del rendimiento (drogas), entrenar más de 4 días (bien entrenados) es someter al cuerpo a un estrés del que no le das tiempo a recuperarse. Con el consiguiente resultado de lograr tus objetivos. En cuatro días bien distribuidos, te da tiempo a tocar todos los músculos con la máxima intensidad, incluyendo ejercicios específicos y de aislamiento. ¿Se puede entrenar 5 días? Por supuesto, se puede hacer y ver resultados, yo sólo lo recomiendo cuando hay que matar mucho tiempo libre (jubilados o parados) o cuando toca preparación para una competición y/o el sujeto es un deportista experimentado con años y conocimiento sobre sí mismo (y su respuesta al estrés del ejercicio). Otro día os hablare más a fondo de la importancia que tiene el descanso en los resultados, y os adelanto que es mucha.

Respecto a cómo puedes optimizar tus entrenamientos. Si te haces esa pregunta casi seguro que es porque no estás viendo progresos. La respuesta si quieres ver progreso, es muy sencilla, INTENSIDAD (refiriéndome al entrenamiento con pesas). Ese es el factor primordial de cualquier entreno. Al gimnasio se va a entrenar lo más duro que se puede. No a pasearse, ni a whatsappear ni a socializar (eso si queréis durante el cardio). Lo que marcara tus progresos (si bien es cierto hay otros factores, todos ellos los iré comentando semana a semana) es la intensidad. Tienes que como he dicho antes, someter a tu cuerpo a un estrés, para provocar una adaptación. Así que en el entrenamiento de pesas entrena con tanta intensidad que con cuarenta minutos te valga. He entrenado con muchos clientes que me decían que entrenaban a tope, y cuando han entrenado conmigo han comprobado que eso era mentira (de la misma manera que yo durante mi vida me he topado con personas con las que he entrenado y han conseguido superar mi umbral de intensidad, lo que hizo que yo aumentara el mío, y por lo que les estaré eternamente agradecido). Entrenar a tope es salir del gimnasio molido en cuarenta minutos. No confundir intensidad con densidad (volumen de entrenamiento). Decantaros siempre por la intensidad, y veréis si tengo razón o no.

La organización del entreno puede tomar tantas formas que dejaré la distribución muscular para otra pregunta. Sin embargo sí que quería mencionar que es a lo que deberíais dar importancia. Primero, como ya he mencionado, al descanso, tanto del cuerpo en general, como de cada musculo en concreto (por supuesto esto también será comentado en otro post). Si queréis (como yo recomendaría siempre) mezclar ejercicio anaeróbico (pesas) con ejercicio aeróbico (cardio) el orden seria: ejercicio de pesas, será suficiente con cuarenta minutos, más tiempo conllevaría perder la respuesta hormonal deseada (disminución de la secreción de hormona del crecimiento y testosterona y aumento de la secreción de cortisol, además de que comenzaría la degradación proteica, el famoso catabolismo), abdominales (con ocho minutos intensos basta), y cardio para el final (de diez a cuarenta y cinco minutos dependiendo la intensidad y el objetivo).

En resumen, lo ideal es entrenar cuatro días a la semana, aunque con tres sería suficiente, y pensar en hacerlo cinco tampoco sería una locura dependiendo de las circunstancias. Le debéis dedicar un tiempo que rondara los cuarenta minutos para el entreno de fuerza y combinarlo (si bien no hace falta que sea en todos los entrenamientos) con abdominales y ejercicio cardiovascular. Y recalcar que el factor más a tener en cuenta para mejorar es la INTENSIDAD, no me cansaré de decirlo, intensidad, intensidad, intensidad, ¡¡¡intensidad!!! Haz que los entrenamientos cuenten, no sé si te sobrara el dinero, pero seguro que el tiempo no. Si te puedes permitir el lujo de estar entrenando una hora y media, como la mayoría de la gente inconsciente hace, permíteme que te diga que es porque no lo estas haciendo de manera suficientemente intensa. Entiendo que visto como ha quedado el post, más de uno piense que falta información y está incompleto, este era un post de “apertura”, con el paso del tiempo iré centrándome más y más en cada aspecto, a fin de que a todos os queden claras las dudas que tenéis, o que os van surgiendo. Si todo sigue su caudal, no quedara tema importante sin tocar,


Gracias por vuestro tiempo, ¡¡un saludo!!